
Hoy en día es evidente que la evolución tecnológica es necesaria para la economía, el progreso y la calidad de vida. Consecuentemente implica el uso cada vez mayor de energía eléctrica, la eficiencia energética es necesaria para obtener una gestión correcta de la energía sin despilfarro.
La especie humana debería conseguir generar energía eléctrica
limpia haciendo uso de ella sin dañar la naturaleza.

En vista de la sucesión de desastres nucleares y las graves consecuencias a causa de la radiación nuclear en Kixtim(1957), Three Mile Island(1979), Txernóbil(1986), Vandellós(1989), Asco1(2008), y fukushima(2011) . Ya es hora que los políticos de todos los países piensen en la humanidad a medio y largo plazo, y el futuro para nuestros hijos. Ya que de seguir invirtiendo en energía nuclear, y explotandola masivamente, puede que el único legado para las generaciones venideras sea el éxodo o la muerte inexorable.
Si los miles de millones de euros que se invierten en centrales nucleares, se destinaran a inversiones para producir energía eléctrica renovable centralizada, como la producida en:
Centrales eléctricas termo-solares, centrales mareo-motrices, centrales de aerogeneradores, centrales de concentradores parabólicos stirling, centrales geotérmicas de alta entalpía y fotovoltaica tradicional. La energía eléctrica producida sería limpia y renovable, sin peligro para la humanidad. Dando un futuro mejor a las siguientes generaciones, preservando a la vez la naturaleza y el planeta único donde vivimos.

