
La bomba de calor fue inventada por el físico y matemático británico William Thomson en 1852, que en honor a los logros alcanzados a lo largo de su carrera recibió el título de Lord Kelvin en 1892.
La bomba de calor se basa en el principio físico del cambio de estado de un fluido. Si disponemos de un fluido al que mediante una pequeña aportación de energía conseguimos que cambie de estado, o sea, que pase de líquido a gas y viceversa, este nos extraerá o nos entregará el calor que transporta.
Las hay de muchos tipos y tecnologías, básicamente constan de un circuito cerrado por el que circula un fluido que cambiara de estado controladamente dentro de unos intercambiadores, en uno de ellos se evaporará extrayendo energía en forma de calor, y en el otro se condensará entregando está energía. Un compresor y un expansor son los causantes del cambio de estado del fluido.
Unos sensores térmicos, de presión y un microordenador controlan constantemente el circuito asegurando su buen funcionamiento y el máximo rendimiento.
Los sistemas computerizados de control inverter y modulante son los mas avanzados técnicamente. Proporcionan una máxima eficiencia con un mínimo consumo de energía eléctrica aumentando el COP de la bomba de calor.
Existen en el mercado bombas de calor para todo tipo de aplicaciones y potencias necesarias, ya sea para uso en viviendas o para uso industrial. Cubriendo todo tipo de necesidades desde refrigeración, calefacción, climatización y agua caliente sanitaria.